viernes, 30 de marzo de 2007

Que los jóvenes sean como los Hnos. Vergara Toledo

"...Ahora en estos momentos, en mi corazón hay una gran amargura y un profundo dolor, pues uno se da cuenta que el Pueblo no está preparado para recibir el amor y la confianza del militante, del hombre revolucionario. Porque el hombre, la mujer, el joven revolucionario no tienen espacios en esta sociedad, porque no se puede demostrar el amor en plenitud, porque estamos limitados a dar solamente una pequeña parte de nuestro amor y todo lo demás tan puro y sincero, lo tenemos que volcar en la lucha popular..." (Rafael Vergara Toledo)


El 29 de marzo de 1985, en la comuna de Estación Central, Santiago de Chile, dos hermanos son asesinados por policías de Carabineros. Rafael Vergara Toledo y Eduardo Vergara Toledo, de 18 y 20 años, respectivamente.

La prensa oficial sostuvo que se trató del ‘abatimiento de dos delincuentes comunes’ que de forma previa habían asaltado un kiosco en una zona próxima. Se intentó sostener que en la detención habría habido un enfrentamiento con ellos por lo que, incluso, algunos de los policías resultaron heridos.

La prensa oficial se equivoca siempre por ser parte de una estructura mayor que es necesaria sostener. La prensa oficial, miente.

Los hermanos Vergara Toledo fueron asesinados por los policías. Fueron identificados por tareas previas de inteligencia. Ellos eran militantes del MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria) y realizaban una labor destacada en las zonas periféricas de la ciudad. Para el régimen de la época eran enemigos que debían ser eliminados. Su asesinato fue eso, una eliminación. Caminaban juntos por su barrio, cerca de las 19 horas de ese día, cuando fueron emboscados y acribillados. Sus cuerpos idos, se recuerdo vivo.

Desde ese día los hermanos Vergara Toledo se transformaron en leyenda y motivo de admiración para muchos jóvenes chilenos que veían en sus figuras una forma de actuar ejemplar, diferente a cómo nuestros modelos los definen como jóvenes: dependientes y obedientes.

Desde ese día, cada 29 de marzo, se conmemora en Chile el día del ‘Joven Combatiente’, día de reflexión en el cual se recuerda el pensamiento y la obra de los hermanos Vergara Toledo. Cada 29 de marzo, en la ciudad de Santiago principalmente, se producen enfrentamientos entre militantes que recuerdan esta fecha y la policía de Carabineros en sectores emblemáticos de la capital: Villa Francia (lugar del crimen), zonas periféricas y en facultades de las universidades de Chile, de Santiago, Tecnológica Metropolitana y de Ciencias de la Educación, centralmente.

Este año, la prensa oficial generó un clima de extrema tensión ante esta fecha. Nunca, desde el día del crimen, se dejó de conmemorar este hecho, sin embargo, este año el ejecutivo se encargó de transformar esto en un suceso de amplio conocimiento público y lo vinculó a las demandas por el nuevo sistema de transportes metropolitano (TRANSANTIAGO), las movilizaciones estudiantiles y al descontento general que vive la población por este primer año de gobierno de Michelle Bachellet. Raro.

El día de ayer, los transportistas llamaron a paro de choferes del transporte público ante los peligros inminentes que las movilizaciones traerían aparejadas. El gobierno envió a las calles a 5.000 policías de Carabineros, se suspendieron clases, el partido de Copa Libertadores entre Colo Colo y Caracas fue postergado, fueron allanadas facultades durante la madrugada, la jornada laboral fue irregular y en todo el país sólo se habló de esto: El día del Joven Combatiente y la violencia en ciernes que traería aparejado.


El centro de Santiago fue el escenario escogido para llevar a cabo las movilizaciones (situación inédita en otros años) y sucedió que hubo grandes grupos de jóvenes que marcharon con sus consignas, se enfrentaron por horas con los Carabineros, fueron golpeados, detenidos y maltratados. Jóvenes en su mayoría que no superaban los 18 años (de acuerdo a cifras oficiales representan cerca del 90% del total de detenidos). Una ciudad en caos por culpa de un clima creado por el gobierno. Todos sabíamos cuándo y qué hacer el día del Joven Combatiente; no todos, por qué y quiénes se conmemora. La violencia mediática gubernamental tiene estos efectos, vacía de contenidos la acción. 819 detenidos fue el total del país. Y cada día que pasa, la represión se justifica cada vez más.


Ahora leemos que los padres de los menores detenidos serán demandados civilmente por las autoridades de la ciudad. Es una mala noticia para los padres, sin lugar a dudas, pero por suerte la Intendenta de la Ciudad, Adriana del Piano, reprende a los jóvenes y, como buena madre, los amenaza con el argumento que a partir de una fecha próxima regirá la Ley de Responsabilidad Penal Juvenil por lo cual ellos mismos deberán asumir sus responsabilidades en situaciones como las vividas ayer. Es nuestra forma de educar, ¿para qué fomentar jornadas de reflexión sobre esta fecha en las escuelas si es más efectivo y sencillo provocar a los jóvenes y luego reprimirlos en la calle? (Desde estas líneas sólo les puedo decir a las autoridades encargadas de los destinos de nuestros niños que por suerte estos jóvenes que ustedes persiguen, serán los que el día de mañana regirán los destinos de Chile mientras ustedes estén pudriéndose bajo tierra).

Niños y jóvenes que no son educados social ni reflexivamente en pos de un proyecto propio, que sólo cuentan con su cuerpo para hacer frente a las inequidades que observan a diario y que sus adultos no enfrentan.
Niños valientes, despegados de nuestros miedos a la represión dictatorial, que se sublevan, y que requieren de nuestra comprensión para de algún modo transmitirles que una palabra bien lanzada genera más daño que cualquier bala de la policía.

Nada más para decir. Pienso eso sí, que ahora que en todo Chile se conocen los efectos de la violencia callejera, los jóvenes combatientes serán vistos cada vez más como ‘delincuentes comunes’, sí, como fueron vistos por la prensa oficial los hermanos Vergara Toledo después de su asesinato, ¡Muy bien Michelle!, te felicito…

1 comentario:

vero dijo...

te felicito.
esto es lo que yo habia visto en vos.
te felicito.


vero.